Renovando nuestra mente

Todo el mundo está en busca de algo verdadero, un amor genuino, un propósito por el que valga la pena vivir (e incluso morir), gente con la cual caminar y desnudarse de todas las barreras, máscaras y mentiras con las que nos hemos cubierto por miedo al rechazo y juicio. Si tuviera que escoger una palabra que conjugue todo, sería la palabra esperanza. Pero no una esperanza incompleta, momentánea o ilusoria. Sino una esperanza plena que calle todos las voces de inconformidad, una esperanza eterna que no se vea maniatada a la muerte y una esperanza real que pueda experimentarse día a día. Dios es el que nos dio esperanza en medio del caos, sufrimiento, sinsentido y muerte eterna. El que dijo de sí mismo ser el camino, la verdad, la vida y también amor. No quedándose en palabras vacías sino demostrándolo a través de la historia hasta el punto de despojarse de su gloria celestial, de su autoridad y riqueza. Haciéndose siervo (hombre) vino a caminar en perfección agradando al Padre y cargo con nuestros pecados, haciéndose objeto de toda la ira del Padre en lugar nuestro en la Cruz. (“En esto conocemos el amor: en que Él puso su vida por nosotros; también nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos.” 1 Juan 3:16 LBLA)
Imagen de Dios
Dios hace añicos constantemente nuestra idea, imagen o percepción acerca de Él porque no se compara con lo que Él Es en realidad. Ya sea porque esa idea está contaminada o es incompleta, y nos hemos conformado con ella. Pensamos que ya es "suficiente", como al pasar una página cuando estudiamos, pensando que ya nos ha quedado claro y ya le dedicamos el tiempo suficiente como para proseguir. Pero, llegado el momento de la prueba, nos damos cuenta no sólo de la falta de conocimiento que tenemos sino del poco entendimiento y experiencia que tenemos respecto a ese conocimiento.
Lo más increíble es que esa página es infinita, eterna y perfecta. Y cada vez que leemos (se nos revela) una palabra nueva, un párrafo entero, nuevo e inexplorado, se nos presenta en frente, haciéndonos entender que hay mucho más de lo que creíamos. Esto para algunos puede ser motivo de frustración, pero para aquellos que disfrutan conocerlo y se deleitan en su palabra, tienen todo lo demás por basura al igual que Pablo, es algo hermoso y emocionante, como un recién nacido descubriendo por primera vez el mundo exterior fuera del vientre de su madre. Y no sólo eso, sino que hay secciones de esa página que no están disponibles, que son un misterio o parecen estar escritas en un lenguaje que ninguna mente humana puede llegar a comprender. Hay mucho más disponible de Él y aún mucho más que en nuestras limitaciones humanas podríamos llegar a imaginar.